Asignaciones o Tareas Escolares:
Guía de Supervivencia
Homework Survival Guide
por Peg Dawson, Ed.D., NCSP
Centro para Desórdenes de Atención y Aprendizaje, Portsmouth,
NH
Un Lugar para Trabajar
1. Encuentre el lugar perfecto.
En algunas familias funciona mejor establecer
un lugar específico donde los niños hagan sus asignaciones o
tareas escolares. Este lugar puede ser la mesa de la cocina
o el comedor. En otras familias, cada niño tiene su propio lugar
de estudio, que es usualmente un escritorio en su dormitorio.
Lo que puede funcionar para usted como padre dependerá de sus
hijos. Algunos niños funcionan mejor cuando son supervisados
muy de cerca por sus padres, en cuyo caso, el lugar de estudio
seleccionado resulta ser el comedor o la cocina. Otros niños
necesitan el silencio de su habitación para evitar distraerse.
A algunos niños les gusta estudiar con el radio puesto (esto
les ayuda a concentrarse), mientras que otros no pueden sentir
ruido alguno para concentrarse. El padre debe pensar en las
posibles distracciones que deben evitarse (como la televisión,
el teléfono, etc.) cuando planifica la selección del área de
estudio de su hijo.
Los padres pueden llevar a cabo experimentos
con el niño, que ayuden a determinar el mejor lugar y las circunstancias
idóneas para área de estudio. Se pueden tratar varias opciones
por semana y así evaluar la calidad de la asignación completada,
el tiempo que tomó terminarla y la reacción subjetiva del niño.
2. Reúna los materiales necesarios.
Los niños pueden perder mucho tiempo tratando
de encontrar materiales como lápices, papeles, reglas, etc.,
cuando comienzan a hacer sus asignaciones. Para evitar esto,
surta el área de estudio del niño con los materiales que va
a utilizar y otros más que pueda necesitar tales como diccionario,
pega, tijeras, lápices de colores, grapadora y bolígrafos, etc.
También ayudará el establecer expedientes
de cada asignatura que el niño esté tomando en la escuela, para
no perder de vista los papeles que necesite tales como direcciones
de asignaciones a largo plazo, exámenes y asignaciones pasadas,
etc. Estos expedientes no deben utilizarse para archivar las
asignaciones diarias, pues el niño puede olvidarlas y no llevarlas
a la escuela. Cuando el niño termine su asignación, ésta debe
guardarse en su libreta, el cuaderno o mochila para evitar que
se le olvide en la casa. Un envase (cubito) plástico puede ser
el lugar ideal para guardar los materiales de estudio. Si en
la casa hay más de un niño, debe haber un cubo de almacén para
cada uno. Este envase de plástico portátil es muy conveniente,
pues lo lleva consigo si cambia de lugar de estudio. También
es conveniente proporcionarles un segundo envase, que puede
ser una olla plástica que le sirva como cesta (zafacón), para
que deposite sus efectos escolares tan pronto llegue de la escuela.
Esto evitará la desesperación de último minuto para encontrar
libros, mensajes, permisos, etc.
Organizando la Tarea/Estableciendo Prioridades
Una sesión de estudio debe comenzar revisando
cuáles son las asignaciones. Debe prepararse una lista de las
mismas en un papel, para establecer prioridades de trabajos
cortos o largos. Los pasos a seguir son los siguientes:
1. Hacer una lista de asignaciones.
2. Asegurarse de que el niño trajo los libros
necesarios para hacer la misma.
3. Dividir la tarea en subtareas.
4. Verificar qué otras tareas tiene el niño,
exámenes posteriores, asignaciones a largo plazo, y añadir a
la lista.
5. Dejar que el niño decida el orden de
las asignaciones a estudiar. El orden debe ser, comenzar y terminar
con las más fáciles, añadiendo entremedio las más difíciles.
6. Estimar qué tiempo le tomará terminar
el trabajo.
7. Asegurarse de que el niño tenga suficiente
tiempo para terminar su trabajo, aun permitiéndole periodos
de descanso cuando sea necesario.
A veces se les hace difícil a los estudiantes
terminar sus asignaciones porque tienen otras obligaciones como
deportes, reuniones, citas médicas, etc. Es beneficioso llenar
un calendario para llevar cuenta de las mismas. Una vez a la
semana (tal vez el domingo) junto con el niño, se llena el calendario
semanal que sirve de referencia.
Comenzando la Tarea
Como se mencionó anteriormente, es mejor
que el niño comience con la tarea que considera más fácil. Algunos
niños comienzan por las más difíciles y esto se le puede permitir,
a menos que tenga mucha dificultad en comenzarla o quiera evitar
hacerla.
Como a algunos niños se les hace difícil
empezar, damos unas sugerencias de manejo del problema:
1. Haga que el niño especifique cuándo empezará
las asignaciones, y recompénselo si comienza dentro de los próximos
cinco minutos del tiempo pautado.
2. Quédese al lado del niño por esos primeros
cinco minutos.
3. Hable con su niño sobre las asignaciones
antes de comenzarlas. Esto es muy importante, especialmente
en aquellas asignaciones que requieren trabajos escritos y especialmente
con niños que puedan tener dificultad con fluidez verbal o con
el recobro de palabras de memoria.
4. Oriente la atención de su hijo a la tarea
asignada; asístalo en los primeros dos problemas o ítemes para
asegurarse de que sabe lo que tiene que hacer.
5. Planifique un tiempo de descanso relativamente
rápido, si el proceso de comenzar la tarea se torna en un problema.
Lográndolo
Asegúrese de pautar suficientes periodos
de descanso. A muchos niños se les hace difícil trabajar por
largos periodos de tiempo sin tomar un descanso. Es mejor planificar
para que el niño haga su trabajo en secciones de dos horas con
cortos periodos de descanso, que tratar de condensar la misma
en una hora sin descanso. Se puede utilizar un cronómetro para
llevar cuenta de los minutos de receso sin pasarse de tiempo.
Estos recesos se pueden utilizar para comenzar una merienda,
jugar unos minutos de Nintendo y cualquier otra actividad de
ejercicio corta. Estos recesos o descansos deben ser programados
después que haya completado la tarea que se proponía, en vez
de programarlos después de un periodo específico de tiempo.
De otra forma su niño podría pasar el tiempo pautado soñando
despierto y aun así obtendría el receso. Un niño que conocemos
organiza sus secciones de trabajo dentro de los horarios de
sus programas de televisión favoritos. Su horario en cualquier
día puede verse así:
4:30 Matemáticas
6:30 Estudios Sociales
5:00 Programa T.V.
7:00 Programa T.V.
5:30 Inglés
8:00 Ciencias
6:00 Cenar
8:30 Programa T.V.
Pero si dentro de este horario él no ha
terminado su trabajo cuando comienza su programa de televisión
favorito, se pierde el programa o lo graba para después verlo
en otro momento.
Otras sugerencias para llevar a cabo las
asignaciones:
1. Hacer
un juego de la terminación de ésta. Haga que el niño estime
cuánto tiempo le tomará completar una asignación. Apostar
la cantidad de tiempo que le tomará terminar sus asignaciones.
Usar reloj, cronómetro, etc.
2. Si la
tarea dura más de lo que su hijo puede sostener (aun si está
dividida en pasos más pequeños) o si se "estanca",
hágalo cambiar a otra asignación en lugar de parar de trabajar.
3. Utilice
una "cinta de tono" para ayudarlo a mantenerse enfocado.
Esto es una cinta de audio que suena un tono electrónico en
intervalos al azar. Cuando el niño oye el tono, se debe preguntar,
¿estaba prestando atención? Con la cinta, puede brindarle un
formulario para que lo complete. Esto ha sido algo efectivo
con niños que sueñan despiertos, quienes se salen de una tarea
fácilmente, a menudo, sin siquiera realizarlo. El tono los vuelve
a traer a la tarea. Como alternativa, algunos padres hacen "cintas"
en donde graban mensajes en intervalos al azar, para de nuevo
atraer al niño a la tarea.
Asignaciones a Largo Plazo
Estas son a menudo las asignaciones más
difíciles de mantener en mente y de completar.
1. Saber qué asignaciones son y a
qué término.
Además de tener un libro de asignaciones
diarias en donde se anotan las mismas, es también aconsejable
tener un calendario mensual en donde las asignaciones a largo
plazo sean escritas tan pronto se asignen. Con los estudiantes
más jóvenes o desorganizados, los padres pueden desear enviar
el calendario periódicamente al salón de clases y preguntarle
al maestro que verifique si está al día. Los estudiantes mayores
deben ser capaces de mantenerlos ellos, transfiriendo
los temas según sea necesario de su libreta de asignaciones
semanal.
2. Divida las asignaciones de largo
plazo en subtareas.
Siéntese con su niño y lea las instrucciones
o discuta la naturaleza de la asignación. Haga una lista de
los pasos necesarios para completarla. Esta puede ser un bosquejo
con notas que indiquen los pasos a seguir. En el caso de los
informes escritos, éstos deben incluir las notas, el bosquejo,
introducción y resumen. También la bibliografía, dibujo de mapas
si necesario y preparar la portada.
3. Identifique el tiempo límite.
Después de desarrollado
el bosquejo, cada subtarea debe tener la fecha límite escrita
en el calendario. Un ejemplo de esto se incluye en el Apéndice
A.
Debe tener cuidado
de asegurarse que tiene el tiempo adecuado para cada paso. En
un informe extenso se requerirá dedicar más tiempo a cada paso,
especialmente al preparar el resumen final. Si la asignación
a largo plazo requiere que el niño use la biblioteca, visite
un museo u obtenga información de otras fuentes, todo esto debe
incluirse en el tiempo límite.
Al principio el
niño necesitará mucha ayuda para establecer unos parámetros
de tiempo realistas. Después debe ser responsable del tiempo
que necesite y el límite de tiempo que tiene. Ya que el manejo
de tiempo será de gran importancia en su vida, el desarrollo
de planificación y ejecución de su trabajo (asignaciones) le
ayudará a adquirir esta importante destreza.
Sistema de Incentivos
Para muchos jóvenes, las asignaciones representan
una tarea difícil de enfrentar, aun con la organización y planificación
que se les provee. Establecer un sistema donde el niño gane
puntos si termina sus tareas en la forma apropiada puede ser
exitoso. Los pasos para establecer un sistema de puntuación
deben incluir:
1. Con su
hijo, establezca una lista de privilegios y recompensas que
al niño le gustaría obtener. Puede ser tiempo extra para ver
televisión, una merienda especial o quedarse despierto más tiempo
antes de acostarse (½ hora). También se le puede permitir ir
en la semana al centro comercial o alquilar un video. Para
recompensa a largo plazo, se le puede llevar al cine con un
amigo o comprar algún juguete.
2. Junto
con el niño elabore una lista de trabajos o tareas relacionadas
a las asignaciones, por las que puede ganar puntos. Algunos
ejemplos de esas tareas son:
·
Copiar sus asignaciones.
·
Traer el material necesario.
·
Comenzar la asignación a tiempo.
·
Terminar la asignación dentro del tiempo límite asignado.
·
Terminar la asignación sin ayuda o constante supervisión de
los padres.
·
Terminar la asignación revisada y repasada, incluyendo los problemas
de matemáticas.
·
Resolver los problemas que tenga con la asignación en forma
exitosa, ya sea llamando a la maestra o compañeros si no las
entiende o si olvidó los libros o papeles necesarios para hacerla.
3. Decidir
el valor de puntos que ganará al realizar sus trabajos escolares
y cuántos puntos recibe en recompensas o privilegios. Esto
se hará sumando los puntos que gana cada día. Asegúrese de
dejar una tercera parte de los puntos libre para usarse en privilegios
especiales.
4. En una
libreta apunte cinco columnas, una para la fecha, la actividad,
trabajos o tareas, privilegios y balance entre las dos.
5. Una vez
al mes revise la lista de tareas y privilegios.
Este sistema de
incentivos, elaborado de esta forma, es necesario para ayudar
a los niños que se resisten a hacer las asignaciones. Cuando
el problema de las asignaciones no es severo, un sistema más
simple e informal se puede utilizar; por ejemplo, una pequeña
recompensa al final de su trabajo diario. También se les puede
enseñar a recompensarse ellos mismos con ciertas actividades
que más les gusten.
Con algunos niños,
el uso de la lógica natural es suficiente. El no poder ver su
programa de televisión favorito o el fracasar en alguna asignatura
como resultado de no cumplir con sus asignaciones, les puede
inducir a trabajar. Sin embargo, no se puede suponer que fracasar
un grado será suficiente estímulo.
Los padres deben resistir la tentación de
castigar a los niños por no hacer las asignaciones. Aunque hace
sentido limitar el número de actividades fuera de clase en las
que participa el niño o la cantidad de tiempo que juega con
sus amigos después de clase, para así permitir más tiempo para
realizar sus asignaciones, un sistema de incentivos para lograr
que el niño haga sus tareas puede ser más efectivo que el castigo.
La mayoría de los niños que tienen problemas haciendo sus asignaciones
no disfrutan los problemas y discusiones que se generan al no
hacer su trabajo. Más bien, parece que les toma mucho más esfuerzo
sentarse a estudiar y terminar sus asignaciones que a otros
niños. Por esta razón, es razonable recompensarlos por el esfuerzo
extra que supone para ellos.
La Función del Padre: ¿Ayudar o Supervisar?
Algunos padres, particularmente aquellos
cuyos niños pueden estar batallando en la escuela, luchan con
la pregunta de cuánta ayuda deben darle a sus hijos en las asignaciones.
Se ofrecen las siguientes sugerencias:
1. Es una
buena idea discutir con el niño la naturaleza de la asignación
para asegurarse de que entiende lo que tiene que hacer. El
padre no debe mantenerse al lado del niño todo el tiempo, solo
debe prestarle la asistencia cuando la necesite y permitirle
hacer su trabajo de forma independiente.
2. Los padres
deben revisar la asignación para legibilidad y corrección. Si
la letra no es legible y el niño puede hacerlo mejor, se le
debe pedir que la vuelva a escribir. Si el niño puede cotejar
sus propios errores, debe pedírsele que revise o repase el trabajo.
También se le puede escribir en un papel los errores que haya
cometido y pedirle que los corrija.
3. Los padres
deben tener presente el propósito esencial de la asignación:
darle al niño una práctica independiente de una destreza que
ya les ha sido enseñada. Los padres no deben tener que enseñarle
las formas necesarias que lleva el completar sus tareas con
éxito. Una regla de oro es que el niño debe lograr hacer el
setenta porciento de sus tareas correctamente y por sí mismo.
Si el niño no alcanza el nivel de logro de setenta porciento
por sí solo, esto puede significar que el material asignado
no es apropiado para él. Se debe entonces concertar una cita
con la maestra para que le asigne tareas que le darán mejor
la práctica que necesita.
4. Los padres
pueden hablar con la maestra si el niño aparenta pasar demasiado
tiempo haciendo las asignaciones. Pregunte cuánto tiempo le
debe tomar hacerlas y si está usando mucho tiempo en ello, pedir
un ajuste o reducción en las mismas.
Translated and adapted from Helping children at home and school:
Handouts from your school psychologist, pp. 65-72, by A. Canter
& S. Carroll, Eds., 1998, Bethesda, MD: NASP.
School professionals and organizations (e.g., the
PTA) can print the fact sheets individually for hard copy distribution.
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